La historia es la siguiente: Christian von Koenigsegg siempre ha querido participar en Le Mans, especialmente en la categoría GT1. Cuando diseñó el primer prototipo CC, Christian estudió minuciosamente el reglamento, diseñó el auto respetando el ancho y el área frontal exigidos por el reglamento sin necesidad de modificarlos después en una variante de competición, algo que se mantuvo en el CC8S y el CCR, los primeros Koenigsegg.
El resultado fue el CCGT, equipado con un V8 atmosférico de 5,0 litros y unos 600 hp, que además pesaba cerca de 1.000 kilos (lo que permitía añadir hasta 100 kg de lastre para alcanzar el peso mínimo reglamentario) y contaba con 600 kilos de carga aerodinámica. Dos meses después de iniciar las pruebas, la FIA y el ACO modificaron el reglamento GT1: prohibieron los monocascos de carbono y elevaron drásticamente el volumen de producción exigido.
Dado el bajo volumen de fabricación de todos los autos GT1 y los crecientes costos de participación, el cambio reglamentario dejó al CCGT fuera del proyecto antes de que pudiera competir y la categoría desapareció, junto con las ambiciones del fabricante: el proyecto quedó truncado y un solo auto fabricado.

La única unidad permaneció con su primer propietario hasta 2023, cuando fue subastada, luego se ofreció en venta en el Goodwood Festival of Speed 2024. Hoy, bajo el cuidado de un nuevo propietario en Estados Unidos, el CCGT original fue completamente restaurado por la División Legend de Koenigsegg y espera su debut competitivo en la categoría histórica GT1, donde Christian von Koenigsegg finalmente podrá cumplir su sueño.
CCGT1: un homenaje moderno

El CCGT1 es el homenaje de Koenigsegg al proyecto CCGT, que finalmente podría debutar en competencias históricas de GT1. Construido sobre la base del CC850 —que a su vez rinde homenaje al CC8S, el auto que dio origen a la marca—, el CCGT1 hereda el nombre y el espíritu del CCGT reinterpretado como un hiperauto homologado para calle.
Christian von Koenigsegg comentó: “Esto es algo verdaderamente especial: nuestra primera creación diseñada deliberadamente como un auto de carreras y, a la vez, un auto extraordinario para el uso diario. Ha sido muy gratificante ver al CCGT original volver a la vida en los últimos años y esta parece una forma apropiada de celebrarlo. Estoy muy entusiasmado por explorar todo su potencial y también por mostrar por primera vez nuestra nueva Ghost Fibre, que retoma la historia del proyecto Trevita, lanzado en la misma época que el CCGT”.
Desarrollo y aerodinámica

Casi todos los paneles de carrocería del CCGT1 fueron rediseñados respecto al CC850; solo se mantienen las puertas y el techo removible. El objetivo del rediseño fue lograr mayor carga aerodinámica útil y suficiente refrigeración para sostener sesiones de pista a alta velocidad.
El elemento más distintivo es su enorme alerón trasero, un guiño directo al CCGT original, ahora reinterpretado, con tecnología activa y 30 grados de ajuste. Para equilibrar esa fuerza, un gran splitter delantero y flaps activos en el piso trabajan junto a un fondo esculpido con generadores de vórtices y un difusor trasero propio, logrando que el auto se “pegue” al asfalto como un ala invertida. El resultado son 800 kilos de carga aerodinámica a 250 km/h, esta carga se reduce a mayor velocidad para así no cargar tanto los alerones en rectas.
Ghost Fibre

Koenigsegg reintroduce la “fibra de carbono blanca” con el CCGT1. En 2009, el proyecto Trevita presentó por primera vez en la industria un acabado en fibra blanca, tecnología que tomó años desarrollar y resultó muy difícil de fabricar, por lo que se descontinuó tras dos autos fabricados. Ahora surge una nueva evolución: Ghost Fibre, un desarrollo completamente nuevo que combina su brillo distintivo con beneficios funcionales: resistencia de nivel balístico, efecto de aislamiento acústico y menor peso que la fibra de carbono tradicional.
Motor y transmisión

El CCGT1 utiliza el V8 biturbo de Koenigsegg, con 1.280 hp con gasolina convencional y 1.600 hp con combustible de alto octanaje con etanol (E85), gracias a su sistema de gestión de motor capaz de operar con cualquier mezcla de ambos combustibles. Incorpora además una nueva toma de aire en el techo que alimenta un radiador de aceite más grande y un sistema de refrigeración dedicado para los amortiguadores.
El auto monta la Light Speed Transmission (LST) de Koenigsegg (la misma transmisión utilizada por el Jesko, con nueve marchas y siete embragues), controlada mediante una nueva interfaz llamada Koenigsegg Sequential Shift (KSS), de serie en todos los CCGT1. Este selector secuencial incluye pedal de embrague para la partida y cambios sin embrague mediante corte de encendido, tal como el CCGT original.
Un selector de cuatro posiciones denominadio ASMR permite elegir entre modo Automático, Secuencial, Manual (limitado a seis marchas) y Reversa. Quienes prefieran una experiencia más tradicional pueden optar por el Engage Shift System (ESS), la caja manual de seis velocidades con embrague introducida en el CC850, que utiliza seis de las nueve marchas de la LST.
Interior y paquete de pista

El habitáculo del CCGT1 está pensado para la concentración: interruptor de encendido cubierto, purgador de combustible y botón de arranque rojo. El clúster Chronocluster de tercera generación mantiene toda la información esencial a la vista, incluyendo el medidor de fuerza G analógico de Koenigsegg. Los asientos de serie son de fibra de carbono ultraligera con arnés de seis puntos, mientras que el paquete de pista opcional incorpora asientos de competición para ambos ocupantes y extintores.
Koenigsegg ofrece por primera vez un paquete de pista diseñado de fábrica, instalable por cualquier concesionario certificado. Incluye jaula antivuelco de carbono, asientos compatibles con HANS, sistema contra incendios, escape de competencia, gatos neumáticos integrados, suspensión y frenos orientados a pista, un segundo juego de rines con llantas específicas, aerodinámica mejorada y acceso a jornadas exclusivas de pista con respaldo total de fábrica. Según Koenigsegg, con el paquete de pista el CCGT1 se convierte en el auto más rápido de la marca para circuito.