Tips y Consejos

¿Qué puede provocar vibración en el volante del automóvil?

Es fundamental encontrar la causa para implementar la solución lo más pronto posible.

¿Qué puede provocar vibración en el volante del automóvil?

Aunque es más común en automóviles con más de diez años de antigüedad, el problema de la vibración del timón puede tener varios factores relacionados con el mecanismo del automóvil, tanto complicados como superficiales.

Debido a que es un elemento relacionado con el contacto del vehículo con el asfalto, es muy importante que, en caso de presentar señales de agitación en el volante, por muy leve que sea, hay que tomar medidas para no dejar que el problema avance.

Llantas

Evidentemente, una de las principales causas de vibración en el volante pueden ser las llantas. Incluso un ligero desequilibrio en la alineación de las ruedas puede provocar que exista vibración. Esto puede comenzar a baja velocidad y volverse crítico a medida que se aumenta la velocidad. Si se han reemplazado las llantas es muy importante hacer balanceo para que el peso total se distribuya uniformemente entre ellas. Unas llantas desequilibradas pueden ocasionar problemas adicionales relacionados con los amortiguadores, la banda de rodamiento y otros componentes de la suspensión o de la dirección.

Una vez que las llantas estén correctamente balanceadas, hay que asegurarse de que estas tengan la cantidad correcta de aire y no presenten mucho desgaste. Al tener una estructura compleja, cualquier inconsistencia en las llantas (en términos de elasticidad, resistencia, flexibilidad o dimensión) también puede afectar el rendimiento general del automóvil, lo que resulta en vibraciones.

Desalineación

Si se conduce con frecuencia por caminos irregulares llenos de baches, la desalineación puede ser una causa importante que hará que la dirección vibre. Si bien la desalineación ocurre inevitablemente con el tiempo, se puede minimizar al conducir dentro de los límites de velocidad establecidos para el automóvil y no correr por caminos irregulares. Después de la inspección, es posible que la llanta se desgaste en el interior y permanezca intacta en los bordes exteriores. Además, si el automóvil va en una dirección incluso después de que el volante está centrado, puede ser causa de la desalineación. Al alinear el automóvil, las ruedas y los ejes se orientarán en una dirección común y se eliminará el problema de la vibración.

Rodamientos

De igual forma, los rodamientos dañados o desgastados en el cubo de la rueda pueden ser la causa de que el volante vibre. Estos rodamientos tienen la función de minimizar la fricción durante la rotación de la rueda y también soportan el peso del automóvil. Igualmente, conectan el conjunto de la rueda con el sistema del eje principal; en consecuencia, cualquier problema en el rodamiento finalmente afectará el eje de transmisión. Esto generará vibraciones en la columna de dirección y, a veces, también puede ir acompañado de un ruido del conjunto de la rueda. Si bien la limpieza y lubricación de los rodamientos pueden resolver el problema, en caso de que estén totalmente dañados, la única opción es reemplazarlos.

Sistema de frenos

Si las vibraciones en la dirección y el pedal del freno ocurren durante el frenado del automóvil, esta falla se relaciona con el sistema de frenos; generalmente a un caso de discos "deformados". Este problema puede ser más pronunciado cuando el automóvil acelera, gira o mantiene una velocidad específica por algún punto. Debido a que en este caso la anomalía ocurre al usar el sistema de frenos, incluso puede provocar un olor a quemado al detener el automóvil, es más fácil detectar y corregir el problema.

Su origen puede deberse a conexiones flojas, componentes desgastados del sistema de frenos o discos de freno débiles. Cuando se encuentran tales problemas es preciso hacer una inspección y limpieza adecuadas de todo el conjunto, además de reemplazar lo que se requiera.

Suspensión

Todos los sistemas de suspensión están diseñados para mejorar la comodidad de los pasajeros a través de mecanismos de pistones, brazos y espirales. Con el tiempo, este conjunto sufre desgaste por los topes, baches o erosiones del asfalto, y se pueden dañar con el uso prolongado, lo que redunda en vibraciones de la dirección. Si bien este problema no es fácil de detectar y necesita una observación detallada de los patrones de vibración, se puede resolver fácilmente una vez detectado. Si una esquina del automóvil es más baja que las otras mientras está en terreno plano, el problema puede ser con un espiral. Del mismo modo, puede haber fugas del líquido de los amortiguadores, lo que indica una articulación esférica dañada.

Es importante no esperar que una vibración persistente desaparezca por sí sola. En caso de no hacerlo, provocará desgaste innecesario de las llantas y de la suspensión. Además, las reparaciones que no se realizan a tiempo pueden conllevar a reparaciones adicionales y también afectarán el manejo de manera negativa. Por lo tanto, una vez que se haya identificado el problema, no dude en corregirlo lo antes posible.

Luis Hernández recomienda

¿Qué opinas? Cuéntanos