La movilidad eléctrica sigue ganando terreno en Colombia y, con ello, también aumenta la necesidad de servicios especializados que acompañen a los usuarios durante la vida útil de sus vehículos eléctricos a baterías (EV). En un mercado que crece con rapidez, el respaldo técnico, el diagnóstico oportuno y la atención posventa empiezan a ser factores decisivos.
Según cifras consolidadas por Fenalco y la Andi, en el primer trimestre de 2026 se matricularon 9.349 vehículos eléctricos en el país, lo que supone un aumento de 171,3 % frente al mismo periodo del año anterior. Además, se trata del mejor arranque de año para este segmento desde 2012.
Este crecimiento también incrementa la demanda de talleres capacitados, repuestos específicos y diagnósticos especializados.
Aunque los vehículos eléctricos reducen necesidades de mantenimiento tradicional, como el cambio de aceite, eso no significa que estén exentos de revisiones periódicas. Por el contrario, varios de sus sistemas requieren seguimiento para asegurar eficiencia, autonomía y funcionamiento correcto.
Señales de alerta que no debes ignorar

En ese contexto, smart destaca algunas señales que los propietarios de EV deben tener en cuenta. Una de ellas es una disminución inesperada de la autonomía, especialmente cuando no hay cambios en factores como ruta, tráfico, clima o estilo de manejo. En estos casos, puede ser recomendable revisar variables como presión de las llantas, estado de la batería, el software o el sistema de carga.
Otro punto de atención está en los tiempos de recarga. Si el proceso tarda más de lo normal, aparecen errores frecuentes o hay dificultades para conectar el cargador, podría haber inconsistencias en el puerto, el sistema eléctrico o la comunicación con la estación de carga.
La marca también recomienda prestar atención a cambios en la sensación de manejo o en el frenado. Aunque el frenado regenerativo ayuda a disminuir el desgaste, componentes como los frenos y la suspensión requieren inspecciones periódicas, como sucede en los autos a combustión.
También se suman las advertencias del panel de instrumentos, especialmente las relacionadas con la gestión de la batería, el consumo energético o las actualizaciones del software, ya que pueden anticipar fallas mayores en el rendimiento general del vehículo.
“Existe la percepción de que un vehículo eléctrico no necesita mantenimiento, pero en realidad lo que cambia es el tipo de atención que requiere. Se trata de sistemas más eficientes, pero también más tecnológicos, por lo que las revisiones oportunas son fundamentales para garantizar su correcto funcionamiento”, indica Marcel Dereix, brand manager para smart y Mercedes-Benz en Inchcape Colombia.
Atender a tiempo las señales de advertencia del vehículo no solo ayuda a mantener un desempeño eficiente, sino que también puede evitar reparaciones mayores y mejorar la experiencia de uso a largo plazo